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Published on: Notas

¬ŅLA INTELIGENCIA ARTIFICIAL HUMANIZA EL DERECHO?

Artículo publicado en el Diario Clarín el 11 de junio del 2019

 

Por María Paula Rennella-Gabriela Marsiglia  

                     

El caso fue sometido al Tribunal Inform√°tico. En minutos proces√≥ datos, escritos, normas y emiti√≥ sentencia. Que miedo. ¬ŅSer√° √©sta la nueva Justicia sin rostro? ¬ŅPodr√° un implacable sistema autom√°tico reemplazar a abogados, fiscales y Jueces?¬†

Las Naciones Unidas debaten estos futuribles ahora, en la Cumbre Mundial de Inteligencia Artificial para el Bien. Convocaron al Dr. Juan Corvalán (director del Laboratorio de Inteligencia Artificial de la UBA y de la diplomatura Derecho 4.0 de la Universidad Austral). Presenta el sistema legal predictivo de la Fiscalía de la Ciudad de Buenos Aires, líder en América Latina. Resuelve casos judiciales con aciertos del 96%. Elabora 1000 dictámenes en 45 días. La innovación en el derecho ya llegó. Y nos abre mil preguntas.

En la justicia, en las √°reas legales de las empresas, en los estudios jur√≠dicos: ¬Ņpodemos automatizar las soluciones legales? ¬ŅQu√© actividades automatizar y cu√°les no? ¬ŅCu√°l ser√° el impacto? ¬ŅPodemos esperar?

Ya no hay marcha atrás. Es hora de incorporar la informática a pleno, con sensibilidad jurídica, para que las decisiones legales sean más eficientes y rápidas, analizadas con mayor finura. La informatización no reemplaza a la abogacía, le facilita volver a pensar el derecho en la Era del cambio.

El universo legal se apegó a los formalismos y los procedimientos. Muchos han perdido sentido y no mejoran la decisión legal. La inteligencia artificial, bien implementada, les devuelve a las áreas legales la oportunidad de pensar lo jurídico, lo que las diferencia, dejando en manos de la máquina lo mecánico. 

Pregunt√©monos qu√© es lo intr√≠nseco de ser abogado, para identificar lo esencial. El profesor de la Yale Law School, Anthony Kronnam (‚ÄúVivir en el Derecho‚ÄĚ), advierte que un abogado no s√≥lo posee conocimientos o habilidades, sino que debe desarrollar el talento para estudiar todas las alternativas con desapego para tomar la decisi√≥n correcta. El buen abogado no se define por cu√°nto sabe o por su destreza argumentativa sino por la sensatez con la cual analiza y decide.

Hoy alcanzar el ideal de Kronnam parece utópico. Porque la información no fluye, no se cuenta al instante con los datos jurídicos y fácticos necesarios. La categorización de la información consume los tiempos y empobrece la decisión. Ni cabe la simulación de alternativas antes de cada toma de decisión.  

En la Era del cambio se redefinen las profesiones. Tambi√©n las jur√≠dicas. El abogado 4.0 se vale de todas las herramientas tecnol√≥gicas, se mete en el coraz√≥n de las organizaciones. Incorporaron la Inteligencia Artificial en la producci√≥n o lo comercial. Pero les falta a√Īadir un escal√≥n, las √°reas legales, m√°s conceptuales y valorativas, no para reemplazar las decisiones, para hacerlas posibles.

Enfrentemos la innovaci√≥n. Debemos analizar los conflictos emergentes de la aplicaci√≥n de algoritmos o sistemas de inteligencia artificial. Pero lo m√°s importante, donde seremos irreemplazables, ser√° en su dise√Īo, puesta a punto y revisi√≥n, para asegurar su sustentabilidad jur√≠dica a largo plazo, entendiendo su din√°mica y evoluci√≥n. Se trata de pensar, con inteligencia previa y sentido de lo jur√≠dico, cada nuevo proceso de inteligencia artificial. El Derecho acompa√Īa el parto de un universo nuevo.